Canto gregoriano
Deben rastrearse sus orígenes en la práctica musical de la sinagoga judía y en el canto de las primeras comunidades cristianas. La denominación canto gregoriano procede del hecho de que su recopilación se atribuye al papa Gregorio Magno, y se trata de una evolución del canto romano confrontado al canto galicano. Debe aclararse y entenderse que el canto gregoriano no fue compuesto por el papa Gregorio I Magno, ni tampoco recopilado por él. Fue a partir del siglo IX cuando empezó a asociarse su nombre a este compendio musical, sobre todo a partir de la biografía de Juan el Diácono.
Las obras de canto gregoriano se clasifican según diversos criterios:
Deben rastrearse sus orígenes en la práctica musical de la sinagoga judía y en el canto de las primeras comunidades cristianas. La denominación canto gregoriano procede del hecho de que su recopilación se atribuye al papa Gregorio Magno, y se trata de una evolución del canto romano confrontado al canto galicano. Debe aclararse y entenderse que el canto gregoriano no fue compuesto por el papa Gregorio I Magno, ni tampoco recopilado por él. Fue a partir del siglo IX cuando empezó a asociarse su nombre a este compendio musical, sobre todo a partir de la biografía de Juan el Diácono.
Las obras de canto gregoriano se clasifican según diversos criterios:
- Según la forma de interpretarse: estilo responsorial (alternancia de un solista con un coro), estilo antifonal (alternancia de dos coros) y estilo directo (sólo hay un coro o un solista).
- Según el tipo de texto: bíblicos (aparecen en la Biblia) y no bíblicos (no aparecen en la Biblia).
- Según el número de notas cantadas por sílaba: silábico, con una nota por cada sílaba; neumático o adornado, con dos o tres notas por sílaba, y florido o melismático, muy adornado, con más de tres notas por sílaba.
